Cómo elegir
tu constructora.

Guía honesta para que no te pase lo que ya le pasó a tantos: presupuesto que se infla, plazos que se estiran, garantía que nadie respeta. 15 años de aprendizajes — gratis.

Descárgala en PDF

Te llega al mail en menos de 1 minuto. Sin spam, sin venderte cosas.

¡Listo! Te enviamos la guía a tu correo. Si no la ves en 5 min, revisa spam. O descárgala directo acá.
También puedes leerla acá abajo, sin entregar email.

Lo que importa antes de firmar

Construir un quincho, una cocina o remodelar la casa entera es uno de los gastos más grandes que va a hacer una familia. Y la mayoría toma la decisión en base a una recomendación, una cotización barata o un Instagram que se ve bonito.

No es suficiente. La diferencia entre una constructora buena y una mala se ve en el día 60 de obra — cuando ya no puedes echarte atrás. Esta guía te entrega las preguntas, banderas y cláusulas que separan a las dos.

1. Las 8 preguntas que tienes que hacer antes de firmar

Pregunta directamente. Una constructora seria responde sin titubear:

  1. ¿Cuántos años llevan operando? Mínimo 5. Menos que eso, no han pasado un ciclo de garantías.
  2. ¿Quién es el responsable durante la obra? Idealmente el mismo que firma contigo. Si te derivan a "el maestro", tienes un intermediario más.
  3. ¿El presupuesto es fijo o referencial? Fijo. Cerrado por partida. Si dice "estimado sujeto a variación", el precio final lo veremos.
  4. ¿Qué pasa si se atrasan? Tiene que haber multa por atraso en el contrato. Si no la hay, el plazo no significa nada.
  5. ¿Tienen RUT empresa? ¿Boletean o facturan? No es paranoia: con factura tienes garantía real. Sin RUT, si algo falla, no hay a quién exigir.
  6. ¿Cuál es la forma de pago? Por avance de obra contra hito documentado. Nunca más de 30% adelantado al inicio.
  7. ¿Cómo me comunican el avance? Plataforma digital o reportes diarios. No "le aviso por WhatsApp si hay algo".
  8. ¿Qué incluye la garantía y por cuánto tiempo? Mínimo 1 año, por escrito, especificando qué cubre.
Tip: mándales estas 8 preguntas por escrito. Las constructoras que se toman el trabajo de responderlas en serio son las que se toman tu proyecto en serio.

2. Banderas rojas: cómo reconocer un mal constructor

Las constructoras malas no se ven malas al principio. Estas son las señales tempranas:

Bandera 1 · Presupuesto sospechosamente barato

Si tres constructoras te dan presupuestos similares y una está 30–40% más barata, hay tres opciones: (a) están desesperados por la pega, (b) no cubicaron bien y te van a venir con "imprevistos", o (c) van a reducir calidad de materiales. Ninguna te conviene.

Bandera 2 · No quieren detallar el presupuesto

"Total: $25.000.000" no es un presupuesto. Un presupuesto serio tiene partidas: obra gruesa, terminaciones, instalaciones, MO, GG, utilidad. Si te entregan un número pelado, hay un problema.

Bandera 3 · Apuro para firmar

"Si firmas hoy te dejo el precio." Las constructoras serias no presionan: saben que su trabajo se vende solo. Si te apuran, es porque saben que pensándolo bien no firmarías.

Bandera 4 · No están dispuestos a hacer contrato formal

Cualquier obra sobre $5.000.000 tiene que tener contrato firmado, con plazos, hitos, multas y garantía. Si te dicen "trabajemos de palabra que es más rápido", estás en problemas.

Bandera 5 · No tienen oficina física

"Trabajamos desde la casa" es legítimo para freelancers pequeños, pero para una obra grande necesitas a alguien con dirección, equipo y continuidad. Si no la tienen, ¿quién responde dentro de 6 meses cuando aparezca una filtración?

3. Presupuestos: por qué los baratos terminan caros

En construcción hay una fórmula que se cumple casi siempre: el presupuesto inicial barato termina costando 30–50% más que el caro. La razón es estructural, no mala fe.

Quien cotiza barato lo hace de tres maneras: subcubicando materiales, bajando MO o eliminando partidas que "se ven después". Cuando empieza la obra, esas partidas reaparecen como "imprevistos" o "extras" — y ahí ya no puedes pelear porque tienes la casa abierta.

Cómo leer un presupuesto correctamente:

  • Compara partidas, no totales. ¿Cuántos m² de cerámica? ¿Qué fierro? ¿Qué marca de grifería?
  • Pide el APU (Análisis de Precio Unitario) de las partidas grandes. Te dice cuánto va a materiales y cuánto a MO.
  • Gastos Generales bajos. Entre 15% y 20% del total directo es razonable. Bajo eso, no van a poder pagar supervisión.
  • Utilidad. Una constructora seria gana 15–20%. Si no tienen utilidad, no van a sobrevivir tu obra.
Regla simple: dos presupuestos del mismo proyecto deberían diferir como máximo 15–20%. Si la diferencia es mayor, alguno está mal hecho.

4. El contrato: las 5 cláusulas que tienes que exigir

Un contrato de construcción serio incluye, mínimo:

  1. Alcance detallado de la obra con planos, especificaciones técnicas y EETT firmadas por ambos. Sin esto, todo es discutible.
  2. Plazo total + plazos por hito, con fechas claras de inicio y entrega.
  3. Forma de pago por avance certificado. Nada de pagos por calendario fijo: pagas cuando el hito está terminado y verificado.
  4. Lista de cambios (orden de cambios). Si quieres modificar algo mientras avanza la obra, debe documentarse con su costo y plazo adicional antes de ejecutarse.
  5. Garantía escrita, mínimo 1 año desde la entrega, especificando qué cubre (lo que falle por mano de obra, no lo que rompiste tú).

5. Después de la entrega: cómo funciona una buena garantía

La obra termina con entrega formal, no con "ya está, gracias, chao". La entrega incluye:

  • Checklist firmado por ambas partes con todos los puntos revisados.
  • Carpeta as-built: planos finales, manuales de equipos instalados, certificados de garantía de fabricantes.
  • Walkthrough completo para que sepas dónde están las llaves de paso, los tableros, etc.
  • Garantía escrita con plazos, alcance y forma de hacerla efectiva.

Durante el año de garantía, si algo falla por mano de obra o material defectuoso, la constructora vuelve sin costo. Si rompiste tú la cerámica o decidiste cambiar la cocina entera, eso es otro proyecto.

Cierre

Construir bien es difícil, pero contratar bien es mucho más fácil cuando sabes qué preguntar. Esta guía cubre lo básico — el resto se aprende conversando con tu constructora antes de firmar.

Si quieres conversar tu proyecto, agenda una visita técnica gratis. Vamos a tu casa, medimos y te entregamos rangos estimados. Sin compromiso, sin venderte cosas.

¿Empezamos
tu proyecto?

Primera visita técnica gratis. Vamos a tu casa, medimos y te entregamos un rango estimado sin compromiso.

Agenda visita gratis
Conversemos